Es un pavimento de madera maciza y que se coloca encolándolo con un adhesivo a la base ya existente (preferiblemente terrazo). Después se lija y barniza en el sitio, lo que le otorga la ventaja de sellar todas las juntas. Es uno de los pavimentos más longevos, superando fácilmente los 50 o 60 años de vida.

Los requisitos para la instalación de suelo de parquet son una superficie seca, plana, nivelada y limpia.
También es uno de los sistemas de colocación menos sonoros, ya que entre la tablilla y la base, no existe ninguna cámara de aire y así se evita que haga el efecto tambor.
A todo ello, hay que añadirle, la facilidad para realizar diseños y personalizaciones.
Al tratarse de madera natural, resulta fácil de mantener ya que si se daña alguna tabla, con sustituir y rebarnizar, volvemos a tener nuestro suelo perfecto.

 

El parquet durante mucho tiempo no era accesible a todos los bolsillos y era símbolo de lujo, pero en los últimos tiempos se ha vuelto un elemento decorativo común, tanto en la decoración de los hogares, como en las instalaciones industriales o grandes superficies. La madera es altamente decorativa y da un toque de distinción y calidez especial, y al mismo tiempo posee cualidades de aislante acústico.

El parquet proviene de un término francés, y hace referencia al piso de madera compuesto por tablas que se comenzó a usar en el siglo XVII. Este tipo de suelo se comenzó a usar en el siglo XVII como contrapartida de suelos de alta categoría, tradicionalmente hechos con mármol u otro tipo de piedra
La aparición del parquet mejoró la durabilidad y belleza de los pisos. La madera es un indudable acompañante de la elegancia, y también de la comodidad.